Carlos Melconian analizó el aumento de aranceles de Trump y el impacto que puede tener en la Argentina: “Zafarrancho”

Carlos Melconian advirtió que la nueva suba de aranceles dispuesta por Donald Trump podría derivar en una serie de efectos macroeconómicos globales que afectarían directamente a la Argentina, a pesar de que el país no forma parte del núcleo del conflicto comercial. El economista dijo que se trata de un “zafarrancho” y que la administración argentina no está preparada para afrontar sus posibles consecuencias.
“La Argentina está con los pies muy metido en términos de la repercusión macroeconómica que pueda tener este zafarrancho”, afirmó Melconian al referirse al paquete de medidas anunciado por el gobierno estadounidense. Aclaró que, según su análisis, el conflicto central se libra entre potencias y “el partido bravo no se juega acá”. Sin embargo, advirtió que los eventuales efectos sistémicos podrían golpear a economías como la argentina, aún más si no cuentan con una estrategia macroeconómica consolidada. “Una cosa es que este cimbronazo te encuentre ya en un acuerdo con el FMI… y otra cosa es que te encuentre en pelotas (sic) en la mitad del río”, sostuvo.
Trump anunció una reforma arancelaria que contempla aumentos de hasta el 60% para importaciones desde China, además de mayores barreras para productos de Vietnam, India y otros países que, según su diagnóstico, se estarían beneficiando de reglas comerciales “desleales” contra la industria estadounidense. A la Argentina se le aplicaría un recargo del 10%, al igual que a otros países latinoamericanos.
Melconian, que fue presidente del Banco de la Nación, explicó que la Argentina no forma parte del grupo de países apuntados directamente por Trump. “Está dentro de un conjunto de 120 países que no no forma parte de donde está el conflicto”, indicó. Sin embargo, insistió en que los “vasos comunicantes” entre esa reforma y el escenario local pueden derivar en un deterioro macroeconómico. Entre los principales riesgos mencionó una eventual estanflación global, la caída de los precios internacionales, una guerra de tarifas generalizada, devaluaciones compensatorias y un posible aumento del costo del crédito externo.
Para el economista, el impacto de la nueva política comercial estadounidense no será inmediato, pero tendrá efectos duraderos. “Este partido todavía no empezó a jugarse, porque esto no terminó, esto recién está empezando”, explicó. En ese sentido, criticó que el Gobierno argentino no haya cerrado aún un nuevo programa con el Fondo Monetario Internacional, al considerar que el país llega a este escenario internacional “en desventaja”.
Respecto de la negociación con el FMI, sostuvo que “si hoy yo soy un tipo que tiene que avalar un acuerdo y vos me traes un acuerdo de hace cinco días, le digo que es viejo eso, porque tengo que ver para dónde va el mundo ahora”, graficó.
El anuncio de Trump se produjo en el marco de su presidencia, con una agenda marcada, desde su regreso, por una clara estrategia proteccionista. El mandatario impulsó una suba generalizada de aranceles, con especial foco en las importaciones provenientes de China, también en línea con la política comercial que aplicó durante su primer mandato. Restará ver cómo impacta en la Argentina y en la economía global en su conjunto.
Carlos Melconian advirtió que la nueva suba de aranceles dispuesta por Donald Trump podría derivar en una serie de efectos macroeconómicos globales que afectarían directamente a la Argentina, a pesar de que el país no forma parte del núcleo del conflicto comercial. El economista dijo que se trata de un “zafarrancho” y que la administración argentina no está preparada para afrontar sus posibles consecuencias.
“La Argentina está con los pies muy metido en términos de la repercusión macroeconómica que pueda tener este zafarrancho”, afirmó Melconian al referirse al paquete de medidas anunciado por el gobierno estadounidense. Aclaró que, según su análisis, el conflicto central se libra entre potencias y “el partido bravo no se juega acá”. Sin embargo, advirtió que los eventuales efectos sistémicos podrían golpear a economías como la argentina, aún más si no cuentan con una estrategia macroeconómica consolidada. “Una cosa es que este cimbronazo te encuentre ya en un acuerdo con el FMI… y otra cosa es que te encuentre en pelotas (sic) en la mitad del río”, sostuvo.
Trump anunció una reforma arancelaria que contempla aumentos de hasta el 60% para importaciones desde China, además de mayores barreras para productos de Vietnam, India y otros países que, según su diagnóstico, se estarían beneficiando de reglas comerciales “desleales” contra la industria estadounidense. A la Argentina se le aplicaría un recargo del 10%, al igual que a otros países latinoamericanos.
Melconian, que fue presidente del Banco de la Nación, explicó que la Argentina no forma parte del grupo de países apuntados directamente por Trump. “Está dentro de un conjunto de 120 países que no no forma parte de donde está el conflicto”, indicó. Sin embargo, insistió en que los “vasos comunicantes” entre esa reforma y el escenario local pueden derivar en un deterioro macroeconómico. Entre los principales riesgos mencionó una eventual estanflación global, la caída de los precios internacionales, una guerra de tarifas generalizada, devaluaciones compensatorias y un posible aumento del costo del crédito externo.
Para el economista, el impacto de la nueva política comercial estadounidense no será inmediato, pero tendrá efectos duraderos. “Este partido todavía no empezó a jugarse, porque esto no terminó, esto recién está empezando”, explicó. En ese sentido, criticó que el Gobierno argentino no haya cerrado aún un nuevo programa con el Fondo Monetario Internacional, al considerar que el país llega a este escenario internacional “en desventaja”.
Respecto de la negociación con el FMI, sostuvo que “si hoy yo soy un tipo que tiene que avalar un acuerdo y vos me traes un acuerdo de hace cinco días, le digo que es viejo eso, porque tengo que ver para dónde va el mundo ahora”, graficó.
El anuncio de Trump se produjo en el marco de su presidencia, con una agenda marcada, desde su regreso, por una clara estrategia proteccionista. El mandatario impulsó una suba generalizada de aranceles, con especial foco en las importaciones provenientes de China, también en línea con la política comercial que aplicó durante su primer mandato. Restará ver cómo impacta en la Argentina y en la economía global en su conjunto.
El presidente de Estados Unidos dispuso una serie de nuevos impuestos a las importaciones y le aplicó un 10% a los producidos en el territorio nacional; “Este partido todavía no empezó a jugarse, porque esto no terminó, esto recién está empezando”, vaticinó el economista LA NACION