Decían dedicarse a la venta de hormigón, pero todo era una pantalla para estafar a constructores e inversionistas

En su página web afirmaban dedicarse a la venta de hormigón elaborado y otros materiales para la “construcción moderna”. Pero, para la Justicia, la supuesta empresa Concremax era una pantalla para estafar a firmas constructoras e inversionistas.
Así surge de una investigación, a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Investigaciones de Ciberdelito (Ufeic) del Departamento Judicial de San Isidro, conducida por el fiscal Alejandro Musso, que tiene a cuatro sospechosos imputados del delito de estafas reiteradas.
El expediente, en el que interviene el juez de Garantías de San Isidro Esteban Rossignoli, comenzó con la denuncia de un damnificado, Gastón A., que había transferido $3.256.000 para pagar materiales para la construcción que él creía haberle comprado a una empresa del rubro.
La víctima hizo dos transferencias bancarias. Una por $1.800.000 y otra por 1.456.000 pesos. Pero nunca recibió la mercadería por la que había pagado, según explicaron a LA NACION fuentes judiciales.
En su página Web, Concremax decía que trabajaba “día a día para ofrecer precios justos y optimizar tiempos de entrega, calidad, tecnología y adaptabilidad en nuestros productos”.
Pero la investigación que comenzó con la denuncia de Gastón A. determinó, explicaron calificadas fuentes judiciales, que “se armó una empresa ficticia donde se estafó a muchos inversores y empresas del rubro. Los sospechosos vendían materiales para la construcción, en especial hormigón elaborado para edificios, pero en realidad se estaba ante estafadores profesionales”.
Detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro lograron reconstruir la ruta del dinero transferido por Gastón A., la víctima que dio origen a la investigación.
El dinero de Gastón A. primero llegó a un banco privado, para después ser transferida a cuatro cuentas de billeteras virtuales.
Solo en un mes, las cuentas de las cuatro billeteras virtuales en las que los investigadores pusieron la lupa recibieron $22.923.000.
Con el avance de la investigación, se sumaron más víctimas. Otro de los damnificados fue estafado por 13.046.880 de pesos.
Un informe firmado por el subcomisario Diego Lugo de la DDI de San Isidro, incorporado en el expediente judicial, se definió a la web de la empresa www.concremax.com.ar como “rampa de acceso en ambas maniobras estafatorias”.
“Dichas maniobras se inician con la creación y administración del sitio web, cuya única finalidad es la captación de víctimas. En el sitio aparece un teléfono para contacto de WhatsApp, el cual es utilizado en las comunicaciones iniciales, siendo posteriormente las víctimas derivadas a un segundo teléfono de contacto, siempre por la misma aplicación de mensajería. Una vez captada la potencial víctima, esta comienza una negociación con un integrante de la organización criminal, quien mediante argumentos engañosos procura que contraten los servicios de la supuesta hormigonera y lograr así la disposición patrimonial”.
El detective de la policía bonaerense agregó: “Cabe destacar que, para ese cometido y para dar veracidad a la maniobra, los sospechosos se valen de elementos tales como presupuestos, facturas tipo A, correos electrónicos con dominio corporativo, y empleo de sociedades comerciales constituidas, con cuentas bancarias verificables. Esto habla claramente de la complejidad, y la esmerada elaboración en la ejecución de la maniobra, lo que da como resultado, un engaño de tal entidad, que incluso empresarios del rubro de la construcción han sido víctimas de esta estructura criminal”.
En las últimas horas, la policía bonaerense detuvo a cuatro sospechosos. Los imputados se negaron a declarar cuando fueron indagados por el fiscal Musso y después fueron excarcelados.
Por pedido del representante del Ministerio Público Fiscal se logró “incautar” el dominio web utilizado para tener en línea el sitio de la empresa utilizada para “captar” a las víctimas.
En su página web afirmaban dedicarse a la venta de hormigón elaborado y otros materiales para la “construcción moderna”. Pero, para la Justicia, la supuesta empresa Concremax era una pantalla para estafar a firmas constructoras e inversionistas.
Así surge de una investigación, a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Investigaciones de Ciberdelito (Ufeic) del Departamento Judicial de San Isidro, conducida por el fiscal Alejandro Musso, que tiene a cuatro sospechosos imputados del delito de estafas reiteradas.
El expediente, en el que interviene el juez de Garantías de San Isidro Esteban Rossignoli, comenzó con la denuncia de un damnificado, Gastón A., que había transferido $3.256.000 para pagar materiales para la construcción que él creía haberle comprado a una empresa del rubro.
La víctima hizo dos transferencias bancarias. Una por $1.800.000 y otra por 1.456.000 pesos. Pero nunca recibió la mercadería por la que había pagado, según explicaron a LA NACION fuentes judiciales.
En su página Web, Concremax decía que trabajaba “día a día para ofrecer precios justos y optimizar tiempos de entrega, calidad, tecnología y adaptabilidad en nuestros productos”.
Pero la investigación que comenzó con la denuncia de Gastón A. determinó, explicaron calificadas fuentes judiciales, que “se armó una empresa ficticia donde se estafó a muchos inversores y empresas del rubro. Los sospechosos vendían materiales para la construcción, en especial hormigón elaborado para edificios, pero en realidad se estaba ante estafadores profesionales”.
Detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro lograron reconstruir la ruta del dinero transferido por Gastón A., la víctima que dio origen a la investigación.
El dinero de Gastón A. primero llegó a un banco privado, para después ser transferida a cuatro cuentas de billeteras virtuales.
Solo en un mes, las cuentas de las cuatro billeteras virtuales en las que los investigadores pusieron la lupa recibieron $22.923.000.
Con el avance de la investigación, se sumaron más víctimas. Otro de los damnificados fue estafado por 13.046.880 de pesos.
Un informe firmado por el subcomisario Diego Lugo de la DDI de San Isidro, incorporado en el expediente judicial, se definió a la web de la empresa www.concremax.com.ar como “rampa de acceso en ambas maniobras estafatorias”.
“Dichas maniobras se inician con la creación y administración del sitio web, cuya única finalidad es la captación de víctimas. En el sitio aparece un teléfono para contacto de WhatsApp, el cual es utilizado en las comunicaciones iniciales, siendo posteriormente las víctimas derivadas a un segundo teléfono de contacto, siempre por la misma aplicación de mensajería. Una vez captada la potencial víctima, esta comienza una negociación con un integrante de la organización criminal, quien mediante argumentos engañosos procura que contraten los servicios de la supuesta hormigonera y lograr así la disposición patrimonial”.
El detective de la policía bonaerense agregó: “Cabe destacar que, para ese cometido y para dar veracidad a la maniobra, los sospechosos se valen de elementos tales como presupuestos, facturas tipo A, correos electrónicos con dominio corporativo, y empleo de sociedades comerciales constituidas, con cuentas bancarias verificables. Esto habla claramente de la complejidad, y la esmerada elaboración en la ejecución de la maniobra, lo que da como resultado, un engaño de tal entidad, que incluso empresarios del rubro de la construcción han sido víctimas de esta estructura criminal”.
En las últimas horas, la policía bonaerense detuvo a cuatro sospechosos. Los imputados se negaron a declarar cuando fueron indagados por el fiscal Musso y después fueron excarcelados.
Por pedido del representante del Ministerio Público Fiscal se logró “incautar” el dominio web utilizado para tener en línea el sitio de la empresa utilizada para “captar” a las víctimas.
La pesquisa comenzó después de la denuncia de un cliente que fue damnificado por $3.256.000 LA NACION