NacionalesUltimas Noticias

En una sesión clave, el Senado se prepara para rechazar los pliegos de Lijo y García-Mansilla

Casi un año después de que el presidente Javier Milei enviara sus nominaciones para la Corte Suprema de Justicia, el Senado se apresta a definir este jueves la suerte del juez federal Ariel Lijo y del catedrático Manuel García-Mansilla en una sesión que amenaza con terminar en el rechazo de ambos pliegos y convertirse en un duro revés político para la Casa Rosada y, en particular, para el operador presidencial Santiago Caputo, artífice de la estrategia oficialista para completar la vacantes en el tribunal.

A priori, los números son adversos a ambos candidatos. La oposición a la postulación de Lijo ya supera los 30 votos. El caso de García-Mansilla es peor y amenaza con romper la barrera de los 40. Para rechazar el acuerdo a un juez de la Corte alcanza con que 25 senadores, el tercio más uno del total de la Cámara alta, voten en contra.

El Gobierno apuesta al fracaso de la sesión por falta de quórum, para lo cual apelará a negociar con gobernadores peronistas, radicales y de Pro para que presionen a sus senadores para que no bajen al recinto. La fórmula mostró surtir efecto en la Cámara baja, pero en el Senado rige una dinámica diferente, en la que muchos legisladores no responden a los mandatarios provinciales, aun cuando sean de su mismo partido. Sin embargo, una eventual caída de la sesión, convocada para las 14, parece una salida poco viable.

El juez Ariel Lijo en la audiencia pública de la Comisión de Acuerdo del Senado.
21/08/2024 

Foto: Marcos Brindicci

El kirchnerismo confirmó su decisión de bajar a sus 34 integrantes a dar quórum. Hoy hubo una reunión de bloque convocada por José Mayans y hubo 30 presentes. Hubo tres senadores que se demoraron con los vuelos y sólo Carolina Moisés, de Jujuy, se ausentó sin aviso. En el encuentro se confirmó la libertad de acción para los que quieran votar a a favor de Lijo que, en el caso de Unión por la Patria, llegan a una decena de voluntades. El resto, lo rechazaría.

Al peronismo se sumó el anuncio del radicalismo de que también concurrirá a la sesión de mañana si es el que Gobierno no pide antes el retiro de los pliegos. El Pro también anticipó que dirá presente.

En este escenario, el último recurso sería que el Gobierno pida el retiro de los pliegos, lo que también debería votarse en el recinto, aunque sólo requiere mayoría simple. El martes último, Caputo rechazó esa propuesta cuando se la planteó el jefe del bloque radical, Eduardo Vischi (Corrientes) en un encuentro en Casa Rosada.

A la cita de este jueves se llega en medio de un proceso que podría bautizarse como “efecto Kueider”. Como ocurrió antes de la sesión en la que se decidió la expulsión del senador entrerriano, a medida que se acerca la hora de la verdad empiezan a sumarse los votos en contra de ambos candidatos. En diciembre pasado fue el pedido de desafuero de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado lo que terminó por definir la suerte de Edgardo Kueider. En el caso de Lijo y García-Mansilla, es la contumacia de Caputo a aceptar las salidas políticas ofrecidas desde el Senado lo que ha hecho crecer el rechazo a ambos candidatos.

El jue Manuel García-Mansilla cuando estuvo en el Congreso

Así, la cordobesa Alejandra Vigo, del interbloque Las Provincias Unidas, anunció el martes que bajará al recinto a colaborar con el quórum y que votará en contra de los dos candidatos porque fueron designados por decreto.

En el mismo sentido se pronunció el radical Daniel Kroneberger (La Pampa). No sería el único miembro del centenario partido que ha guardado silencio hasta ahora decidido a rechazar a la decisión del Gobierno de apelar a un artilugio constitucional para sortear la facultad que la Constitución le confiere al Senado en el inciso 4 de su artículo 99. El catamarqueño Flavio Fama figura en varias de las listas de rechazo que circulan por el Senado. Podrían haber al menos un par más.

Si los pliegos tuvieron alguna posibilidad de conseguir el acuerdo en el Senado, al menos el de Lijo, comenzó a desvanecerse con el decreto del Poder Ejecutivo que designó a los dos postulantes “en comisión” en el máximo tribunal a fines de febrero. La decisión del Gobierno, empujada por Caputo para tapar el escándalo de la criptomoneda $LIBRA, empezó a volcar, lenta pero inexorablemente, los votos en dudas o vergonzantes para el lado del rechazo.

No obstante, no hay ninguna señal de que alguno de los postulantes hubiera estado cerca de alcanzar los dos tercios que exige la Constitución desde que, en las últimas dos semanas de agosto defendieron sus nominaciones en sendas audiencias públicas ante la Comisión de Acuerdos.

Santiago Caputo en el palco del Congreso junto a Agustín Romo y Daniel Parisini, alias “el Gordo Dan”

Por el contrario, la bravata del asesor presidencial, cuando dejó trascender en los medios que Milei hablaría el 1 de marzo ante la Asamblea Legislativa con la Corte completa con sus cinco integrantes, terminó en un fiasco con la marcha atrás de la sesión que pretendía convocar para el 21 de febrero para aprobar el pliego del juez federal.

El más perjudicado por el decreto del Gobierno es Garcia-Mansilla. Su decisión de aceptar la designación y de jurar como integrante del tribunal le hizo perder el apoyo de varios legisladores de la oposición dialoguista, que tenían pensado votarlo como forma de respaldar a un Gobierno sin mayorías legislativas.

Como ya lo hizo ante la justicia, García-Mansilla promete resistir la decisión del Senado y permanecer como juez de la Corte hasta el 30 de noviembre. Eso será harina de otro costal. Si el Senado rechaza su nominación, habrá dado su veredicto.

Casi un año después de que el presidente Javier Milei enviara sus nominaciones para la Corte Suprema de Justicia, el Senado se apresta a definir este jueves la suerte del juez federal Ariel Lijo y del catedrático Manuel García-Mansilla en una sesión que amenaza con terminar en el rechazo de ambos pliegos y convertirse en un duro revés político para la Casa Rosada y, en particular, para el operador presidencial Santiago Caputo, artífice de la estrategia oficialista para completar la vacantes en el tribunal.

A priori, los números son adversos a ambos candidatos. La oposición a la postulación de Lijo ya supera los 30 votos. El caso de García-Mansilla es peor y amenaza con romper la barrera de los 40. Para rechazar el acuerdo a un juez de la Corte alcanza con que 25 senadores, el tercio más uno del total de la Cámara alta, voten en contra.

El Gobierno apuesta al fracaso de la sesión por falta de quórum, para lo cual apelará a negociar con gobernadores peronistas, radicales y de Pro para que presionen a sus senadores para que no bajen al recinto. La fórmula mostró surtir efecto en la Cámara baja, pero en el Senado rige una dinámica diferente, en la que muchos legisladores no responden a los mandatarios provinciales, aun cuando sean de su mismo partido. Sin embargo, una eventual caída de la sesión, convocada para las 14, parece una salida poco viable.

El juez Ariel Lijo en la audiencia pública de la Comisión de Acuerdo del Senado.
21/08/2024 

Foto: Marcos Brindicci

El kirchnerismo confirmó su decisión de bajar a sus 34 integrantes a dar quórum. Hoy hubo una reunión de bloque convocada por José Mayans y hubo 30 presentes. Hubo tres senadores que se demoraron con los vuelos y sólo Carolina Moisés, de Jujuy, se ausentó sin aviso. En el encuentro se confirmó la libertad de acción para los que quieran votar a a favor de Lijo que, en el caso de Unión por la Patria, llegan a una decena de voluntades. El resto, lo rechazaría.

Al peronismo se sumó el anuncio del radicalismo de que también concurrirá a la sesión de mañana si es el que Gobierno no pide antes el retiro de los pliegos. El Pro también anticipó que dirá presente.

En este escenario, el último recurso sería que el Gobierno pida el retiro de los pliegos, lo que también debería votarse en el recinto, aunque sólo requiere mayoría simple. El martes último, Caputo rechazó esa propuesta cuando se la planteó el jefe del bloque radical, Eduardo Vischi (Corrientes) en un encuentro en Casa Rosada.

A la cita de este jueves se llega en medio de un proceso que podría bautizarse como “efecto Kueider”. Como ocurrió antes de la sesión en la que se decidió la expulsión del senador entrerriano, a medida que se acerca la hora de la verdad empiezan a sumarse los votos en contra de ambos candidatos. En diciembre pasado fue el pedido de desafuero de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado lo que terminó por definir la suerte de Edgardo Kueider. En el caso de Lijo y García-Mansilla, es la contumacia de Caputo a aceptar las salidas políticas ofrecidas desde el Senado lo que ha hecho crecer el rechazo a ambos candidatos.

El jue Manuel García-Mansilla cuando estuvo en el Congreso

Así, la cordobesa Alejandra Vigo, del interbloque Las Provincias Unidas, anunció el martes que bajará al recinto a colaborar con el quórum y que votará en contra de los dos candidatos porque fueron designados por decreto.

En el mismo sentido se pronunció el radical Daniel Kroneberger (La Pampa). No sería el único miembro del centenario partido que ha guardado silencio hasta ahora decidido a rechazar a la decisión del Gobierno de apelar a un artilugio constitucional para sortear la facultad que la Constitución le confiere al Senado en el inciso 4 de su artículo 99. El catamarqueño Flavio Fama figura en varias de las listas de rechazo que circulan por el Senado. Podrían haber al menos un par más.

Si los pliegos tuvieron alguna posibilidad de conseguir el acuerdo en el Senado, al menos el de Lijo, comenzó a desvanecerse con el decreto del Poder Ejecutivo que designó a los dos postulantes “en comisión” en el máximo tribunal a fines de febrero. La decisión del Gobierno, empujada por Caputo para tapar el escándalo de la criptomoneda $LIBRA, empezó a volcar, lenta pero inexorablemente, los votos en dudas o vergonzantes para el lado del rechazo.

No obstante, no hay ninguna señal de que alguno de los postulantes hubiera estado cerca de alcanzar los dos tercios que exige la Constitución desde que, en las últimas dos semanas de agosto defendieron sus nominaciones en sendas audiencias públicas ante la Comisión de Acuerdos.

Santiago Caputo en el palco del Congreso junto a Agustín Romo y Daniel Parisini, alias “el Gordo Dan”

Por el contrario, la bravata del asesor presidencial, cuando dejó trascender en los medios que Milei hablaría el 1 de marzo ante la Asamblea Legislativa con la Corte completa con sus cinco integrantes, terminó en un fiasco con la marcha atrás de la sesión que pretendía convocar para el 21 de febrero para aprobar el pliego del juez federal.

El más perjudicado por el decreto del Gobierno es Garcia-Mansilla. Su decisión de aceptar la designación y de jurar como integrante del tribunal le hizo perder el apoyo de varios legisladores de la oposición dialoguista, que tenían pensado votarlo como forma de respaldar a un Gobierno sin mayorías legislativas.

Como ya lo hizo ante la justicia, García-Mansilla promete resistir la decisión del Senado y permanecer como juez de la Corte hasta el 30 de noviembre. Eso será harina de otro costal. Si el Senado rechaza su nominación, habrá dado su veredicto.

 El Gobierno apuesta a dejarla sin quórum, pero la opción pierde fuerza; cada vez más senadores se pronuncian en contra de los dos candidatos; el bloque peronista galvaniza el frente interno  LA NACION

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
Cerrar