Los 100 años de Einstein en el país: un show para celebrar el legado de un “rock star” de la ciencia

Un genio, todo despeinado, sacando la lengua. ¿Ya apareció la figura de ese físico alemán? Así como los anteojos de Lennon, la silueta de Mercury con el micrófono en alto o la lengua de los Rolling Stones, una imagen puede transportar a una persona que la historia transformó en leyenda. ¿Qué hizo Albert Einstein para convertirse en el mayor rock star de la ciencia? Para descubrirlo, este viernes en el teatro Ópera, sucederá una alineación de científicos que se llamará: Einstein100, el legado de un genio. Allí estará lo mejor que se pueda reunir para celebrar los cien años de la llegada de Einstein a la Argentina.
“Einstein cambió algo muy básico de la física de una forma radical”, anticipa Juan Martín Maldacena, que estará este viernes a las 20 junto a Javier Santaolalla (el mayor divulgador científico de habla hispana), Lucy Hawking (la hija del físico británico, Stephen), Yagel Yehiely Einstein (tataranieto de Albert) y José Edelstein (el físico y divulgador argentino, que también logró reunir este dream team). Todos ellos se subirán al escenario para explicar qué hizo Albert Einstein para convertirse en el mayor rock star de la ciencia.
Y con la excusa de la presentación, LA NACIÓN entrevistó a Maldacena cuando aún estaba en Estados Unidos (donde vive hace más de dos décadas), a punto de subirse al avión para asistir al evento. Él es lo más parecido a Lionel Messi que hay en la física teórica. Se puede agregar que recibió estos premios: Unesco Husein para jóvenes científicos (1999), Sackler en física (2000), Xanthopoulos en Relatividad General (2001), Medalla Pío XII (2002), APS Bouchet (2004), Dannie Heineman de Física Matemática (2007), Dirac (2008), Medalla Oskar Klein (2012), Pomeranchuk (2012), galardón en Física Fundamental de Yuri Milner (2012), Konex de Brillante y de Platino en Física y Astronomía (2013), Medalla Lorentz (2018), Medalla Albert Einstein (2018) y Medalla Galileo Galilei (2019).
−¿Cuáles son las sensaciones previas a la función del viernes?
−Si bien he hecho algunas presentaciones, en general estoy más acostumbrado a charlas en las que se explica algún postulado. Y esto va a ser más una conversación sobre la teoría de Einstein, cómo se fue desarrollando, cómo se ve ahora. Si bien me gusta hablar ante un público generalista, no lo hago muy seguido. Estoy más acostumbrado a exponer ante colegas, así que para este viernes estoy un poco más nervioso.
Para poner en contexto cómo escuchan los colegas a Juan Martín, su trabajo más importante, la conjetura de Maldacena, publicado en 1997, lleva hoy 16.000 citas en otros trabajos científicos. Es, por lejos, el más citado en la historia de la física teórica. Desde esa publicación, en promedio, cada día entre dos y tres presentaciones científicas en el mundo hacen referencia a las ideas de Maldacena. Cada día, todos los días, desde hace casi tres décadas.
−De todos los aportes de Einstein a la física, ¿cuáles ves más relevantes?
−Su teoría de la relatividad general fue lo más extraordinario. Su antecesora, la teoría de relatividad especial, fue sobre fórmulas que ya existían, ya las habían derivado otros, como Hendrik Lorenz o Henri Poincaré, habían encontrado ese tipo de fórmulas. No quiere decir que no haya sido un enorme aporte, pero la relatividad general ya fue toda una cosa nueva. Las ecuaciones las dedujo Einstein de una manera nueva. Y no solo fue deducir las ecuaciones, sino toda la interpretación que hay detrás de ellas.
Sobre la firma de Einstein se han escrito muchas frases que buscan ser ingeniosas. Así por ejemplo se recrea un supuesto diálogo con Marilyn Monroe donde ella le dice que sería genial si tuvieran hijos porque podrían heredar la belleza de ella y la inteligencia de él. Y Albert habría respondido que podría ser terrible si recibieran los atributos al revés. Seguramente Einstein no hubiera sido tan descortés, y quizás esta frase que también se le atribuye no sea de él, pero suena bien; afirman que dijo: “Puedo explicar la teoría de la relatividad a un niño, pero ya no sería la teoría de la relatividad”.
−¿Podrías explicarle la conjetura de Maldacena a un niño?
−Y quizás sea un poco más difícil de explicar a nivel divulgativo que la relatividad general. En parte porque no se entiende tan bien como se entiende la relatividad. Pero supongo que en el futuro quizás se pueda explicar en una forma más fácil. Quizás con la analogía del holograma es más o menos sencilla de explicar.
Quizás el primer paso, antes de entender qué postuló Maldacena, sería entender qué se cree que logró. La física explica el cosmos muy bien con dos grandes teorías, la relatividad general para las grandes dimensiones, explicando la gravedad, y la mecánica cuántica para todo lo minúsculo, explicando las otras fuerzas del universo (electromagnética y nucleares). Pero no hay forma de que estas dos teorías se pongan de acuerdo. No hay manera de explicar la gravedad a través de la cuántica. Por eso no terminamos de entender los agujeros negros o el Big Bang, son lugares donde la cuántica y la gravedad tienen que conjugarse, y no sabemos cómo. Eso es lo que busca explicar la conjetura de Maldacena.
Y para no esquivar la pregunta inicial: ¿si es tan importante y le dieron tantos premios, por qué no ganó el Nobel? Porque no se pudo demostrar aun empíricamente, y eso es una condición necesaria para ese premio. ¿Se podrá demostrar algún día? Quizás sí, y en la computación cuántica puede estar la clave.
Ahora, ¿cómo la conjetura de Maldacena relaciona la gravedad y la mecánica cuántica? Es bastante complejo, pero llevado a su máxima y más extrema simplicidad: la realidad sería un holograma que se proyecta, donde se puede explicar la gravedad desde la cuántica. ¿Parece muy difuso? Algo más preciso sería así: “Maldacena ha propuesto una relación sorprendente entre dos sistemas aparentemente diferentes: la teoría de cuerdas de Tipo IIB propagándose en un espacio-tiempo con una geometría dada por el producto de un espacio anti de Sitter 5-dimensional y una 5-esfera. Y una teoría cuántica de campos en 4 dimensiones con simetría gauge SU(N) y supersimetría N=4.”.
Después de esto podría decirse que la teoría general de la relatividad, de ese rock star de la ciencia que hace cien años caminaba por Buenos Aires, es más sencilla de entender. Eso van a demostrar Maldacena, Santaolalla, Hawking, Einstein y Edelstein este viernes a las 20 en el teatro Ópera. No hay más entradas (lamentable para los que quedaron afuera, pero estupendo para la ciencia que volaran las 2500 localidades), pero habrá muchos eventos sobre este cien aniversario, por ejemplo en el Teatro SHA el sábado 5 y en La Trastienda el martes 22, con varios de estos protagonistas, dentro de las más de cien actividades que figuran acá . Para este viernes, lo mejor sería preguntarle a Juan Martín, ¿qué te gustaría que se lleve la gente del teatro?
−Entender la teoría de Einstein mejor y cómo describe muchos aspectos de nuestro universo, desde la expansión del espacio hasta los agujeros negros, aspectos muy extremos que Einstein mismo no se imaginó que su teoría podía describir. Fue tan grande lo que hizo que aún hoy lo seguimos entendiendo.
Un genio, todo despeinado, sacando la lengua. ¿Ya apareció la figura de ese físico alemán? Así como los anteojos de Lennon, la silueta de Mercury con el micrófono en alto o la lengua de los Rolling Stones, una imagen puede transportar a una persona que la historia transformó en leyenda. ¿Qué hizo Albert Einstein para convertirse en el mayor rock star de la ciencia? Para descubrirlo, este viernes en el teatro Ópera, sucederá una alineación de científicos que se llamará: Einstein100, el legado de un genio. Allí estará lo mejor que se pueda reunir para celebrar los cien años de la llegada de Einstein a la Argentina.
“Einstein cambió algo muy básico de la física de una forma radical”, anticipa Juan Martín Maldacena, que estará este viernes a las 20 junto a Javier Santaolalla (el mayor divulgador científico de habla hispana), Lucy Hawking (la hija del físico británico, Stephen), Yagel Yehiely Einstein (tataranieto de Albert) y José Edelstein (el físico y divulgador argentino, que también logró reunir este dream team). Todos ellos se subirán al escenario para explicar qué hizo Albert Einstein para convertirse en el mayor rock star de la ciencia.
Y con la excusa de la presentación, LA NACIÓN entrevistó a Maldacena cuando aún estaba en Estados Unidos (donde vive hace más de dos décadas), a punto de subirse al avión para asistir al evento. Él es lo más parecido a Lionel Messi que hay en la física teórica. Se puede agregar que recibió estos premios: Unesco Husein para jóvenes científicos (1999), Sackler en física (2000), Xanthopoulos en Relatividad General (2001), Medalla Pío XII (2002), APS Bouchet (2004), Dannie Heineman de Física Matemática (2007), Dirac (2008), Medalla Oskar Klein (2012), Pomeranchuk (2012), galardón en Física Fundamental de Yuri Milner (2012), Konex de Brillante y de Platino en Física y Astronomía (2013), Medalla Lorentz (2018), Medalla Albert Einstein (2018) y Medalla Galileo Galilei (2019).
−¿Cuáles son las sensaciones previas a la función del viernes?
−Si bien he hecho algunas presentaciones, en general estoy más acostumbrado a charlas en las que se explica algún postulado. Y esto va a ser más una conversación sobre la teoría de Einstein, cómo se fue desarrollando, cómo se ve ahora. Si bien me gusta hablar ante un público generalista, no lo hago muy seguido. Estoy más acostumbrado a exponer ante colegas, así que para este viernes estoy un poco más nervioso.
Para poner en contexto cómo escuchan los colegas a Juan Martín, su trabajo más importante, la conjetura de Maldacena, publicado en 1997, lleva hoy 16.000 citas en otros trabajos científicos. Es, por lejos, el más citado en la historia de la física teórica. Desde esa publicación, en promedio, cada día entre dos y tres presentaciones científicas en el mundo hacen referencia a las ideas de Maldacena. Cada día, todos los días, desde hace casi tres décadas.
−De todos los aportes de Einstein a la física, ¿cuáles ves más relevantes?
−Su teoría de la relatividad general fue lo más extraordinario. Su antecesora, la teoría de relatividad especial, fue sobre fórmulas que ya existían, ya las habían derivado otros, como Hendrik Lorenz o Henri Poincaré, habían encontrado ese tipo de fórmulas. No quiere decir que no haya sido un enorme aporte, pero la relatividad general ya fue toda una cosa nueva. Las ecuaciones las dedujo Einstein de una manera nueva. Y no solo fue deducir las ecuaciones, sino toda la interpretación que hay detrás de ellas.
Sobre la firma de Einstein se han escrito muchas frases que buscan ser ingeniosas. Así por ejemplo se recrea un supuesto diálogo con Marilyn Monroe donde ella le dice que sería genial si tuvieran hijos porque podrían heredar la belleza de ella y la inteligencia de él. Y Albert habría respondido que podría ser terrible si recibieran los atributos al revés. Seguramente Einstein no hubiera sido tan descortés, y quizás esta frase que también se le atribuye no sea de él, pero suena bien; afirman que dijo: “Puedo explicar la teoría de la relatividad a un niño, pero ya no sería la teoría de la relatividad”.
−¿Podrías explicarle la conjetura de Maldacena a un niño?
−Y quizás sea un poco más difícil de explicar a nivel divulgativo que la relatividad general. En parte porque no se entiende tan bien como se entiende la relatividad. Pero supongo que en el futuro quizás se pueda explicar en una forma más fácil. Quizás con la analogía del holograma es más o menos sencilla de explicar.
Quizás el primer paso, antes de entender qué postuló Maldacena, sería entender qué se cree que logró. La física explica el cosmos muy bien con dos grandes teorías, la relatividad general para las grandes dimensiones, explicando la gravedad, y la mecánica cuántica para todo lo minúsculo, explicando las otras fuerzas del universo (electromagnética y nucleares). Pero no hay forma de que estas dos teorías se pongan de acuerdo. No hay manera de explicar la gravedad a través de la cuántica. Por eso no terminamos de entender los agujeros negros o el Big Bang, son lugares donde la cuántica y la gravedad tienen que conjugarse, y no sabemos cómo. Eso es lo que busca explicar la conjetura de Maldacena.
Y para no esquivar la pregunta inicial: ¿si es tan importante y le dieron tantos premios, por qué no ganó el Nobel? Porque no se pudo demostrar aun empíricamente, y eso es una condición necesaria para ese premio. ¿Se podrá demostrar algún día? Quizás sí, y en la computación cuántica puede estar la clave.
Ahora, ¿cómo la conjetura de Maldacena relaciona la gravedad y la mecánica cuántica? Es bastante complejo, pero llevado a su máxima y más extrema simplicidad: la realidad sería un holograma que se proyecta, donde se puede explicar la gravedad desde la cuántica. ¿Parece muy difuso? Algo más preciso sería así: “Maldacena ha propuesto una relación sorprendente entre dos sistemas aparentemente diferentes: la teoría de cuerdas de Tipo IIB propagándose en un espacio-tiempo con una geometría dada por el producto de un espacio anti de Sitter 5-dimensional y una 5-esfera. Y una teoría cuántica de campos en 4 dimensiones con simetría gauge SU(N) y supersimetría N=4.”.
Después de esto podría decirse que la teoría general de la relatividad, de ese rock star de la ciencia que hace cien años caminaba por Buenos Aires, es más sencilla de entender. Eso van a demostrar Maldacena, Santaolalla, Hawking, Einstein y Edelstein este viernes a las 20 en el teatro Ópera. No hay más entradas (lamentable para los que quedaron afuera, pero estupendo para la ciencia que volaran las 2500 localidades), pero habrá muchos eventos sobre este cien aniversario, por ejemplo en el Teatro SHA el sábado 5 y en La Trastienda el martes 22, con varios de estos protagonistas, dentro de las más de cien actividades que figuran acá . Para este viernes, lo mejor sería preguntarle a Juan Martín, ¿qué te gustaría que se lleve la gente del teatro?
−Entender la teoría de Einstein mejor y cómo describe muchos aspectos de nuestro universo, desde la expansión del espacio hasta los agujeros negros, aspectos muy extremos que Einstein mismo no se imaginó que su teoría podía describir. Fue tan grande lo que hizo que aún hoy lo seguimos entendiendo.
Este viernes en el teatro Ópera un grupo de investigadores indagará en la figura y la obra del físico alemán LA NACION